Prevención de recaídas
Revisión de señales de alerta, detonantes, red de apoyo, rutinas y acciones concretas para responder antes de que una recaída escale.
Continuidad después del residencial
El proceso no termina con el egreso residencial. Nueva Vida contempla seguimiento posterior, prevención de recaídas, orientación familiar, proyecto de vida y orientación vocacional para ayudar a sostener avances y fortalecer la reinserción.
Plan de continuidad
El postratamiento busca reducir riesgos, fortalecer la red de apoyo y mantener objetivos claros. La frecuencia y modalidad del seguimiento se definen de acuerdo con el proceso y las necesidades de cada persona.
Revisión de señales de alerta, detonantes, red de apoyo, rutinas y acciones concretas para responder antes de que una recaída escale.
Orientación a la familia para fortalecer comunicación, límites, acompañamiento y acuerdos que ayuden a sostener la continuidad.
Metas personales, organización del tiempo, responsabilidades, hábitos y decisiones que permitan construir una vida más estable fuera del entorno residencial.
Exploración de intereses, habilidades, formación, oficios, empleo y oportunidades que ayuden a conectar recuperación con autonomía y propósito.
Vinculación gradual con familia, comunidad, estudio, trabajo, talleres o redes de apoyo de acuerdo con las condiciones de cada persona.
Cuando aparecen necesidades nuevas, el equipo puede orientar hacia atención psicológica, médica, psiquiátrica, comunitaria o especializada según corresponda.
Resultados con transparencia
Nueva Vida no publica porcentajes de recuperación como garantía. Cuando exista una medición institucional con definición de “recuperación”, periodo de seguimiento, tamaño de muestra y metodología verificable, podrá presentarse como indicador acompañado de su contexto.